Sorry

Far away from home

By Sofia  |   From : Venezuela  |   School : Hollywood Hills High School

Nací el 7 de diciembre de 2008, alrededor de las 3 de la mañana, en Barquisimeto, estado Lara, Venezuela. Desde siempre viví en la casa de mi abuela junto a mis tíos, mi papá y mi hermana mayor. Mi abuela ha sido la persona más importante de toda mi vida; ella fue mi apoyo, mi hogar y mi lugar seguro. Mi mamá estaba presente solo cuando ella quería, y eso fue algo difícil de entender mientras crecía. En 2017, mi papá se fue de Venezuela, y ese momento cambió mi vida por completo, porque él siempre ha sido alguien muy importante para mí.

Después de que mi papá se fue, yo me sentía muy triste, ya que mi papá era mi adoración y yo era la consentida de él. Lo extrañaba mucho y casi no podíamos hablar por llamada, ya que siempre estaba trabajando o cansado. Sufrí mucho porque mi papá se perdió muchas cosas importantes de mi vida en un trayecto de dos años. Por ejemplo, se perdió mi primera comunión, Navidades, Año Nuevo e incluso cumpleaños. Estar sin mi papá, sin duda, fue muy difícil. Sin embargo, doy gracias a Dios porque tenía a mi familia y a mi hermana, que se sentía igual que yo.

Un tiempo después de que mi papá se fue, mi abuela se enfermó y ya no podía cuidarnos, así que mi hermana y yo tuvimos que mudarnos con mi mamá. Vivir con ella era muy complicado porque no sabía cómo ser mamá, y eso nos hacía extrañar aún más a mi papá. También extrañaba mucho a mi abuela, ya que ella siempre estaba ahí para mí. Mi abuela siempre fue mi apoyo y la mujer que más me hacía feliz y más amor me daba. Gracias a mi abuelita soy la persona que soy hoy en día, y tengo muchísimo que agradecerle.

En 2019, mi hermana y yo decidimos venir a los Estados Unidos para reunirnos con mi papá, con la esperanza de tener una vida mejor y volver a estar juntos como familia. Nuestra decisión vino con muchas dificultades, ya que yo no tenía mi pasaporte renovado y en ese momento la situación de mi país era muy complicada. Después de mucho tiempo y mucho papeleo, logré sacar una prórroga y conseguimos todos los permisos necesarios para que mi hermana y yo pudiéramos salir del país.

Cuando ya teníamos todo lo que necesitábamos, compramos los pasajes y comenzamos a asimilar que nos íbamos. Despedirme de mi abuela y de mis tíos fue, sin duda, el día más triste de mi vida. Recuerdo lo mucho que lloré porque me dolió profundamente dejar a mi abuelita sin saber cuándo la volvería a ver.

Nuestro viaje comenzó por carretera desde mi ciudad, Barquisimeto, hasta San Cristóbal, donde teníamos familia y compartimos unos días antes de irnos. Mi hermana, mi mamá y yo cruzamos la frontera de Venezuela y Colombia y nos hospedamos en Cúcuta por dos días. El 10 de septiembre de 2019, mi mamá nos dejó en el aeropuerto de Cúcuta. Nos despedimos de ella con la esperanza de algún día regresar.

Esta parte fue un poco más difícil para mi hermana, ya que con tan solo 16 años tuvo que viajar sola por un error del sistema con nuestros boletos. Yo, por mi parte, viajé con una acompañante (una azafata) y lamentablemente tuve que separarme de mi hermana. Tenía muchos nervios y miedo, pero después de todo pude reencontrarme con ella y nos dejaron estar juntas. Hicimos escala en Bogotá y de ahí viajamos directo a Miami. Llegué a Miami el 11 de septiembre de 2019 y, con mucha emoción, puedo decir que el reencuentro con mi papá fue una curita para mi corazón.

Llegar a Estados Unidos fue mucho más difícil de lo que imaginaba. Tuve que aprender a vivir en un lugar completamente distinto, empezar una nueva escuela, hacer nuevos amigos, aprender un nuevo idioma y estar lejos de mi familia y amigos. Lo más doloroso fue estar sin mi abuela; antes de cumplir un año aquí, ella falleció y no pude despedirme ni verla por última vez. Ese dolor todavía vive conmigo.

Empezar un nuevo colegio sin saber el idioma fue muy complicado y me hizo extrañar mucho a mi país y a mis amigos de mi colegio. Las Navidades han sido muy difíciles, y la convivencia con mi papá y mi hermana al principio también lo fue, porque no estábamos acostumbrados a estar solos. Con el paso de los años he aprendido muchas cosas de muchas personas. He pasado por varios grupos sociales, pero siempre con mis tres mejores amigas a mi lado. Una de ellas se mudó a Nueva York y la extraño todos los días, pero nuestra amistad sigue siendo muy fuerte.

Hoy en día me cambié de escuela buscando un nuevo ambiente y mejores oportunidades para construir el futuro que quiero. Extraño mucho a mi país, a mis familiares y amigos que aún están allá, y espero algún día volver y visitar el lugar donde descansa mi abuela. Hoy me esfuerzo muchísimo en todo lo que hago y, con mucho cariño, puedo decir que con determinación y metas claras puedo proponerme lo que sea y hacer lo imposible por cumplirlo. Nada ha sido fácil; aún me queda mucho por vivir. Todo ha sido un proceso, pero sigo aprendiendo y creciendo cada día.

Gracias por leer mi historia <3

Leave a Comment

You must be logged in to post a comment.